martes, 14 de septiembre de 2010

PREVENIR EL ESTRÉS DESPUÉS DE LAS VACACIONES


Las vacaciones son fundamentales para recuperarnos del trasiego anual, son una forma de tomarse un respiro, de disfrutar y de desconectar de las obligaciones laborales.

Sin embargo, para algunas personas, las vacaciones suponen “el despertador de todos los conflictos” personales e interpersonales convirtiéndose en una fuente de ansiedad y estrés.

De la misma manera el cambio del ritmo de vida vacacional a las exigencias de la vida laboral, suelen tener unas repercusiones en nuestro organismo, el cual necesita un tiempo para adaptarse a las exigencias de la rutina.


El estrés es una respuesta de nuestro organismo que aparece ante la percepción de que las demandas del medio sobrepasan nuestra capacidad para afrontarlas. Cualquier cambio en nuestra vida, nos puede generar estrés. En función de cómo valoremos las consecuencias de dicha situación o cambio, es estrés puede ser positivo (eutrés) o negativo (distrés).

El estrés es una respuesta automática e involuntaria que implica un importante aumento de los niveles de activación fisiológica y psicológica pudiendo desencadenar paralelamente una reacción de ansiedad.

Si las respuestas de estrés negativo se repiten con excesiva frecuencia, intensidad o duración, pueden producir un desgaste importante y facilitar el agotamiento de los recursos personales (físicos y psicológicos), desencadenando en problemáticas:



  • Psicológicas:
Problemas de relación familiar y social, insomnio, irritabilidad, dificultad en la concentración, atención y memoria, cambio del estado de ánimo, sensación de insatisfacción, etc.




  • Físicas:
Úlceras, mareos, dolores de cabeza, tensión muscular, cansancio, dolores abdominales, problemas dermatológicos, problemas sexuales, problemas endocrinos, etc.




  • Conductuales:
Evitar situaciones temidas, hacer rituales, tics, llorar, tartamudear, fumar, beber o comer en exceso, tomar ansiolíticos por sistema, etc.


“Las vacaciones son como el amor; las esperas con ansia,
las vives con contradicciones y las recuerdas con melancolía” (Anónimo)


Algunos consejos para prevenir el estrés tras las vacaciones:

- Plantearse expectativas realistas a nuestro regreso.
- Fomentar espacios personales que favorezcan la relajación (leer, contemplar, reflexionar, practicas algún hobbie).
- Durante las vacaciones es importante distanciarse de la rutina y aprender a “desconectar”. Pero al regreso es también importante, descansar y desconectar del trabajo, tratando de generar actividades creativas que absorban nuestra atención.
- Ser tolerante con las opiniones y los deseos de los demás, tratando de llegar a acuerdos que concilien las expectativas de los miembros de la familia.
- Dejar algunos días sin programar dando pie a la improvisación.
- Encontrar tiempo para jugar con nuestros hijos, tratando de implicarse en la creatividad de los juegos.
- No olvidar, fomentar la relación con nuestra pareja (generar contextos favorables, que estimulen el bienestar y la comunicación)


Participa, comenta y comparte:

- ¿Te sientes identificado con lo comentado?
- ¿Te costó desconectar del trabajo los primeros días de vacaciones?
- ¿Cuéntanos qué es lo que más te estresa en vacaciones?
- ¿Echaste de menos la rutina laboral y te pusiste ansioso por terminar las vacaciones?
- ¿Has planificado la vuelta igual que planificaste las vacaciones?


Para más información:
CENTRO ITAE
902 100 006
info@centreitae.com
www.centreitae.com

4 comentarios:

  1. Hola:
    Me llamo Marcos, hace tiempo que os sigo a través del blog, por que todo lo que escribís me parece interesante.
    Nunca me había atrevido a decir nada, pero esta vez me siento muy identificado con este articulos. Y es que desde que he vuelto de vacaciones me siento muy decaído, sin ánimos y sin fuerzas. La vuelta a nivel laboral ha sido muy dura, debido a la situación actual y el nivel de exigencia, si anteriormente era del 100%, ahora es del 200%... No descanso bien y sólo hago que pensar en dejarlo todo, aunque sé que es un absurdo...

    ¿Qué me pasa? ¿Creeis que podria tener una depresión?

    Gracias!

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  2. Marcos, gracias por tu aportación.

    No, no parece que lo que comentas sea una depresión aunque naturalmente antes de aventurarnos a descartar diagnósticos necesitaríamos más información. Parece más un caso de estrés, ya que según cuentas a penas has tenido un periodo de adaptación razonable, sino que enseguida te has encontrado con un sinfín de demandas difíciles de atender desde unos recursos que todavía no están al 100% (que es lo que ocurre a la vuelta de vacaciones). Si ves que la situación se mantiene en el tiempo, deberás empezar a poner límites para salvaguardar tu bienestar. Si ves que solo te es difícil, siempre puedes contar con la ayuda de un profesional. Aquí en el centro tratamos casos de estrés a diario y es una dificultad fácilmente abordable.

    ¡Muchos ánimos!

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  3. ¡Hola!

    Quiero plantearles mi caso, pues ya me siento muy desesperada y no sé que hacer.

    Les cuento, diariamente me tengo que levantar muy temprano por la mañana para preparar a mis hijos para la escuela (tengo dos hijos) y después irme al trabajo. Para llegar al trabajo tardo un montón (por culpa del tráfico), y cuando finalmente llego ya estoy de mal humor. En mi oficina falta personal (debido a la situación ecónomica actual), por lo que necesito trabajar horas extras.

    Cuando llego a casa, no tengo ganas de nada, ni de estar con mis hijos, ni de estar con mi marido, DE NADA!

    Y eso me hace sentir culpable, creo que aun a pesar de mi esfuerzo, no soy buena madre, no soy buena trabajadora y no soy buena esposa!!!

    ¿Cómo puedo cambiar esos pensamientos, que actualmente tanto me están atormentado hasta el punto de hacerme sentir INFELIZ?

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  4. Apreciada María:

    Antes que nada, queremos agradecerte la confianza que nos muestras al escribirnos tu comentario.

    En cuanto al problema que nos manifiestas te comentamos: cuando una mujer pasa a ser madre, a la vez que esposa, trabajadora, y no olvidemos que una persona con unas necesidades determinadas, es imposible prácticamente poder abarcar lo mismo que solía hacer cuando no era madre y de la misma manera, es decir, perfecto.

    Desde la autoexigencia que tenemos la mayoría de mujeres, es básico aprender a poner límites aunque no siempre sea fácil. Esto no significa que descuidemos nuestras obligaciones familiares, maternales y laborales. Al contrario, nos ayudará a afrontarlo más adecuadamente sin renunciar a nuestra salud emocional.

    Los sentimientos de culpa, la irritabilidad, el mal humor y la falta de ilusión por las cosas, son un síntoma evidente y común de la situación de estrés que estás viviendo. No por ello, debes conformarte; al contrario, creemos que es importante que te pongas en manos de un especialista que te ayudará a gestionar el tiempo, respetar tus necesidades y compaginar los distintos roles que te toca vivir.

    Esperamos que nuestra opinión te sea de ayuda. Nos quedamos a tu disposición para lo que requieras ¡Ánimos!

    EQUIPO ITAE
    T 902 100 006
    E info@centreitae.com
    W www.centreitae.com

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