miércoles, 15 de junio de 2011

¿ENGANCHADO A LAS REDES SOCIALES?

Javier es un chico joven, que ha nacido y crecido con las nuevas tecnologías. Él siempre ha sido más bien tímido, le han costado las relaciones sociales, pero también ha tenido un grupo de amigos estables. Hace unos años, empezó a chatear con sus amigos después de salir de clase, y empezó a darse cuenta que a través de la red le resultaba más fácil conocer gente nueva y entablar conversación con chicos y chicas con quien cara a cara le resultaba difícil conversar. Fueron pasando los años, y se fue interesando por las nuevas redes sociales, le gustaba la idea de estar conectado con sus amigos y conocidos, de saber con cierta brevedad que les sucedía en sus vidas, y al mismo tiempo encontró una manera fácil de comunicarse con el mundo. Actualmente Javier tiene perfiles personales en numerosas redes sociales, un blog propio y Twitter. Usa su Smartphone para revisar el correo electrónico del trabajo, permitiéndole actualizar sus perfiles según lo que suceda y contestar a sus “amigos” cibernéticos. Hace unos meses que empezó a tener problemas de concentración en el trabajo, empezó a notarse angustiado, e incluso irritable; todo ello empeoró cuando en cuestión de dos semanas, su teléfono móvil se estropeó y la conexión a Internet dejó de funcionar. Fue entonces cuando Javier se dio cuenta de su dependencia a las redes sociales.


El uso de las redes sociales es algo cotidiano e incluso nos podríamos aventurar a decir que fundamental para permanecer en contacto a nivel social. Sin embargo, cuando se pasa cierta barrera y se invierte demasiado tiempo en estos sitios Web, puede llegar a convertirse en un mal hábito.

Ciertamente, las redes sociales son recursos muy útiles para mantener el contacto con los amigos o contactos laborales. MySpace, Facebook, Twitter, Linkendin, entre otras muchas redes, permiten pasar un buen rato navegando, actualizando el perfil, comentando las actualizaciones de nuestros amigos, publicando videos o fotos o simplemente visitando o viendo los perfiles y actualizaciones de los demás.

Empezamos a considerar que existe un problema cuando se pasa demasiado tiempo revisando estos sitios Web, tanto que incluso se empiezan a dejar de lado algunas oportunidades e incluso actividades de ocio, familiares o sociales. En este sentido es muy importante identificar las señales de la adicción a las redes sociales y empezar a poner límites e ir cambiando ciertos hábitos desadaptativos.


Estas son algunas señales a tener en cuenta:

1. Ser miembro activo de múltiples redes sociales.

2. Visitar las redes sociales sin ningún propósito inicial.

3. Sorprenderse por el tiempo dedicado a estar en dichas redes.

4. Dejar de quedar con algún amigo o familiar por querer quedarse más tiempo en algún sitio de Internet.

5. Levantarse demasiado temprano para revisar o actualizar las redes sociales.

6. Esconderse o negar a las personas más cercanas que se ha conectado a Internet.

7. Conectarse a una red social, aún y tener la prohibición de los padres, profesores o de la propia empresa.

8. Preferencia por interactuar con la gente a través de la red que cara a cara.

9. Tener más amigos a través de las redes sociales que en la vida real.

10. Sentirse frustrado o enfadado cuando una red social falla o cuando no se encuentra disponible.


En el caso de haberte sentido identificado con bastantes de las señales anteriores (al menos 7 de las 10), todo apunta a que estás estableciendo unos malos hábitos y que estos pueden convertirse en una dependencia o adicción a las redes sociales. Te aconsejamos que reflexiones sobre la posibilidad de qué está sucediendo para evitar tus actividades o responsabilidades, no quedar tanto con tus amigos o compañeros y mostrar dificultades para no establecer relaciones afectivas directas o fomentar las que ya tienes.

Puesto que siempre es difícil dejar de tener un mal hábito, a continuación os proponemos algunas estrategias para dejar de dedicar tanto tiempo a las redes sociales y a Internet:

1. Proponerse, de verdad, reducir cada día el tiempo dedicado a las redes sociales. Puedes empezar por ponerte un horario y establecer qué momentos del día visitarás tu perfil o el de tus amigos.

2. Si tienes que estudiar o trabajar en la oficina sin necesidad de usar Internet, desactiva la red inalámbrica o desconecta el cable de conexión. Así, no tendrás la tentación de visitar las redes sociales.

3. Potencia el tiempo dedicado a las actividades fuera de casa.

4. Fortalece tus amistades reales. Propón actividades con tus amigos o toma la iniciativa para pasar más tiempo con tu familia.




Participa compartiendo tu opinión con nosotros:
¿Te has sentido identificado con algún punto del artículo?
¿Conoces alguien que podría estar enganchado a Internet?
¿Qué piensas de las Redes Sociales?


Para más información:
CENTRO ITAE
T 902 100 006
E info@centreitae.com

7 comentarios:

  1. Hola:
    Yo no creo que sea un enganchad@, pero si es cierto que cada vez que conozco a alguien me intereso por saber si tiene perfil en Facebook, Tuenti o similar.
    Y la verdad es que si no tiene, se me hace estraño... MUY ESTRAÑO.
    Tanto que a veces creo que ocultan algo...

    ¿Es eso estar enganchad@?

    ResponderEliminar
  2. Mi opinón sobre las redes sociales, es que creo que es un arma de 2 filos....

    Puede ser muy útil para comunicación con amigos o familiares con los cuales no se puede tener contacto directo por distancia u otras cuestiones. Pero también si no se sabe utilizar en cuanto a la información personal. fotografías, etc.... es una ventana abierta a gente que puede dedicarse desde a divertirse con las personas como a involucrarse en nuestras vidas de maneras negativas. Sobretodo pensando en los menores de edad.

    Sólo es mi opinión. que dicen?

    ResponderEliminar
  3. Marcos:

    Eso no implica realmente estar enganchado, aunque todas las personas tienen y deben tener la libertad de escoger si quieren mostrar su perfil en Internet o no, y no por negarse a ello eso implica que oculten algo.

    Puede ser que sean personas con muchas amistades y muchos vínculos y que sean muy abiertas pero que simplemente no les guste compartir eso con toda la red, o no sean personas que se metan en Internet con frecuencia. Prejuzgar a los demás en función de si están presentes o no en las redes sociales puede ser peligroso, puesto que acabamos sacando conclusiones sobre las personas que pueden muy bien ser erróneas y perdernos la oportunidad de conocerlas bien.

    También debemos plantearnos: ¿Y cuando no existían las redes sociales, hecho que es muy reciente, nos planteábamos que fuera extraño no compartir gran parte de nuestra vida y nuestra intimidad con todo el mundo, incluso con desconocidos? Seguramente no.

    Gracias por tu aportación.

    EQUIPO ITAE
    T 902 100 006
    E info@centreitae.com
    W www.centreitae.com

    ResponderEliminar
  4. Maria Alexandra, estamos de acuerdo.

    Las redes sociales nos brindan muchas oportunidades positivas de comunicación y de reencuentros con viejos amigos, aunque mal utilizadas pueden ser dañinas, ya que la intimidad se ve comprometida, la comunicación se puede volver más vacía y pueden crear una adicción que puede hacer que los menores (y también los adultos) dejen de socializarse así como exponerse a personas que en realidad no sabemos qué intenciones pueden tener.

    ¡Gracias por tu aportación!

    EQUIPO ITAE
    T 902 100 006
    E info@centreitae.com
    W www.centreitae.com

    ResponderEliminar
  5. Hola:

    Como madre de adolescentes y con niños en edades "potenciales" de engancharse a las redes sociales, creo que la mejor forma de prevenir que los niños puedan quedarse enganchados es mediante la creación de horarios.

    A nosotros en casa nos funciona.

    Creo que si controlamos las horas que los niños se pasan frente al ordenador es muy difícil que queden enganchados.

    Suerte y ánimo a todos los padres.
    ¡Saludos!

    ResponderEliminar
  6. Maria, no podemos estar más de acuerdo.

    Entre otras técnicas, pautar el tiempo que los niños y adolescentes pasan frente al ordenador es importante y contribuye no sólo a la prevención de adicciones a la red, si no que ayuda también a velar por el tiempo de estudio, el tiempo familiar, y el tiempo de ocio fuera, por tanto enfatizando un equilibrio imprescindible para un buen desarrollo emocional.

    Gracias por tu aportación.

    EQUIPO ITAE
    T 902 100 006
    E info@centreitae.com
    W www.centreitae.com

    ResponderEliminar
  7. me siento identificada con bastantes perfiles, tengo una niña de 16 años y tengo muchos problemas con ellas, lo ultimo que me he dado cuenta es que carga el mobil a mis espaldas para chatear y conectarse con no se quien, estoy amargada como madre y no se que hacer, ha llegado el punto al que quiere matarse por el hecho de quitarle el movil, por favor aconsejarme, que tengo que hacer.

    ResponderEliminar