miércoles, 5 de octubre de 2011

BASES PARA UNA RELACIÓN SANA

Si hiciéramos una encuesta entre todas las parejas que conocemos, seguramente podríamos afirmar con seguridad que no hay ninguna de ellas perfecta y sin fisuras. Sabido es que todas las parejas tienen roces, discusiones o desacuerdos, y que no por ello su continuidad se ve necesariamente amenazada.
El problema empieza a existir cuando las diferencias entre los dos individuos que forman la pareja se empiezan a evidenciar demasiado y se crean grietas que de no tratarse, se pueden volver irreparables.

¿Cómo hacer que una pareja se mantenga sana y estable?

Las relaciones sanas se apoyan en 3 pilares imprescindibles: la confianza (valorar al otro y respetar sus sentimientos, opiniones, amigos, actividades e intereses), el respeto (comprender al otro sin juzgar) y compartir. Compartir, más allá de compartir tiempo e intimidad, radica también en compartir el poder y el control de la relación, es decir, que ambas partes sean iguales y que se comporten desde la igualdad. La igualdad implica que las decisiones respecto a la relación (a nivel de objetivos comunes, a nivel financiero) se tomen de forma conjunta, sin imponer. Cuando uno de los 3 pilares (confianza, respeto y compartir) falla, la estabilidad de la pareja se ve quebrada.

Los límites son también muy importantes para el buen fluir de cualquier relación; cada uno de nosotros tiene fronteras en muchas áreas de nuestras vidas; establecemos límites en lo que respecta a la proximidad física y al contacto físico, a las palabras y a los comportamientos que son aceptables cuando se nos habla, entorno a la honestidad y a la intimidad emocional (qué y qué no revelamos de nosotros mismos a los demás). Cuando una de las dos personas en una relación (o los dos) tiene dificultades con los límites, la relación sufre puesto que se rompen el equilibrio y la igualdad.

¿Cuáles son los derechos fundamentales en una relación?

• El derecho al apoyo emocional. Cuando algo no va bien y necesitas que tu pareja te escuche, tienes derecho a ser escuchado/a.
• El derecho a tener tu propio punto de vista, incluso si éste es distinto al de tu pareja.
• El derecho a que tus sentimientos y experiencias sean reconocidas como reales.
• El derecho a vivir libre de acusaciones y culpa.
• El derecho a vivir libre de amenazas emocionales y físicas.
• El derecho a vivir libre de la crítica y la sentencia.
• El derecho a vivir libre de los arranques de ira y de rabia.
• El derecho a ser preguntado de una manera respetuosa en lugar de ser “ordenado” a hacer algo.

Parecen derechos básicos, aunque cuando las dificultades se apoderan de una relación, es fácil que se vulneren, aunque sea de forma sutil. De esta manera, aquello que hay que tener en cuenta para cuidar y preservar la salud de la pareja es:

- Respetarse mutuamente y valorar la opinión del otro.
- Que no exista miedo al otro.
- Tolerar y aceptar las diferencias mutuas.
- Animar al otro a tener amigos y actividades fuera de la relación
- Confiar en el otro.
- Compartir la responsabilidad de las decisiones que se tomen dentro de la relación.
- Comunicarse de forma abierta y honesta, haciendo que el otro se sienta seguro a la hora de expresar lo que siente.

Si a pesar de luchar por tu relación te das cuenta de que puedes necesitar ayuda profesional, no dudes en contactarnos.

Participa:
¿Qué tipo de recursos tienes para cuidar tu relación de pareja?
¿Cuáles son las dificultades más habituales que te has podido encontrar en tu relación de pareja?

Para más información:
CENTRO ITAE
T 902 100 006


2 comentarios:

  1. Hola:
    Sólo me gustaría que me resolvieran una duda, Cuando no tengo orgasmo durante un acto sexual con mi pareja ¿tengo que decirselo o simular el orgasmo?
    He intentado ambas cosas, sin éxito, y la verdad que no sé que tengo que hacer.

    CUAL ES SU OPINIÓN... gracias.

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  2. Apreciada Anónima,

    Para resolver tu duda, previamente nos gustaría hablar brevemente sobre el orgasmo femenino.

    A diferencia de la respuesta sexual masculina, en la que con la eyaculación siempre aparece el orgasmo, en el caso de las mujeres no es así. Durante una relación sexual la mujer puede o no llegar al orgasmo, una mujer puede estar muy excitada y no acabar teniendo un orgasmo pero disfrutar igualmente de la relación, al igual que puede estar excitada y acabar con un orgasmo o con más de uno. Las tres posibilidades son totalmente probables, y ninguna de ellas significa que la relación haya ido mejor o peor, ni que te haya excitado más o menos tu pareja. Por ello, mi pregunta sería, ¿qué significado tiene para ti no tener un orgasmo en una relación sexual? Hay parejas que creen que si uno no llega al orgasmo es que la relación no ha sido satisfactoria o completa, otros que si uno no llega al orgasmo temen que la pareja pueda pensar que ha hecho algo mal, ninguna de estas respuestas es cierta. En primer lugar, una relación sexual no tiene reglas de funcionamiento, no se debe o no hacer unos pasos para que ésta sea completa. Por otro lado, el responsable de disfrutar es principalmente uno mismo, uno mismo es el que debe saber que le hace disfrutar de la relación, que necesita para excitarse, etc. y ello debe aprender a comunicárselo a su pareja.

    Por tanto, y respondiendo a si debes decir o simular un orgasmo, mi consejo sería que no lo simularas, y que en el caso de no tenerlo, no vivirlo como algo trágico, sino como una posibilidad más, y sobretodo quedarte con qué es lo que no te ha hecho disfrutar tanto de la situación, en caso que haya sido así, eso es lo que se debe comunicar, aunque os aconsejaría que las cuestiones relacionadas con las relaciones sexuales, no las hablarais justo después de la relación, sino al cabo de un rato y en un espacio “no sexual”.

    Esperamos haber podido resolver tu duda.

    Recibe un cordial saludo,

    EQUIPO ITAE
    T 902 100 006
    E info@centreitae.com
    W www.centreitae.com

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