lunes, 30 de julio de 2012

Estrés vital

Carmen es una mujer de 36 años, casada y con 2 hijos. Desde joven trabaja en un negocio familiar y es consciente de que de su esfuerzo y el de sus hermanos depende que el negocio se mantenga a flote. De carácter es responsable, rigurosa y perfeccionista y se esfuerza muchísimo en todo lo que hace. Reparte su tiempo entre el cuidado de sus hijos, la empresa familiar y el trabajo de la casa, que asume por completo, ya que su marido, suele llegar tarde a casa de trabajar y con pocas ganas de colaborar. Carmen considera que su esposo está suficientemente cansado y, por ese motivo, no le pide ayuda.

Además piensa que si lo hace añadirá más tensión de la que ya existe entre ellos por las cuestiones del día a día. Ella ha dejado las clases de yoga y ya no acude a su cita semanal con las amigas para tomar café. Últimamente, siente una opresión en el pecho y tiene la sensación de que le cuesta respirar. Cuando tiene un momento libre, se tumba en el sofá agotada por una rutina que se ve incapaz de cambiar.

La sensación de Carmen implica que su rutina diaria supera su capacidad para asumirla y, por este motivo, ha generado estrés.

El estrés es la respuesta física y psicológica que se produce cuando vivimos situaciones de la vida cotidiana que afectan a nuestros sentimientos y que nos desbordan.

¿Qué nos puede causar estrés?

Existen diversos estresores que pueden provocar esta respuesta psicológica y física, a pesar de que no todas las personas nos estresemos ante los mismos acontecimientos.

Según la escala de estrés vital de Holmes y Rahe, algunos de los eventos vitales que nos pueden generar estrés son:

La muerte de un cónyuge
El divorcio
La separación matrimonial
El encarcelamiento
La muerte de un familiar cercano
Las lesiones personales o enfermedad
Contraer matrimonio
El despido del trabajo
La reconciliación conyugal
La jubilación
El cambio de salud en un familiar
El embarazo
Las dificultades sexuales
La llegada de un nuevo miembro en la familia
El reajuste de negocios
Cambios en la situación financiera

Carmen se ha desbordado emocionalmente porque la situación que vive ha ido produciendo en ella un desgaste y porque no la está gestionando bien. Está siendo demasiado exigente con ella misma en el planteamiento de sus objetivos diarios y perfeccionista en la realización de cada una de las cosas que hace. Asume todas las responsabilidades, no delega, no pide ayuda, no comunica cómo se encuentra, no prioriza ni pone límites.

¿Cuál es la mejor manera de hacer frente al estrés vital?

Para gestionar de manera satisfactoria el estrés vital es necesario:

  • Identificar qué es lo que nos está generando ese estrés. Puede ser algo que identifiquemos fácilmente, pero a veces puede que nos cueste más de identificar, o incluso que se trate de varios acontecimientos:
    • Es importante analizar qué sucesos están ocurriendo en nuestra vida y observar qué emociones nos está generando cada uno de ellos. 
  • Una vez identificados los estresores y sus consecuencias emocionales, debemos identificar qué papel está jugando nuestra manera de actuar a la hora de gestionarlos, ya que muchas veces, una gestión inadecuada dificulta el manejo de situaciones vitales importantes. 
Si, como Carmen, sientes que la situación que vives te desborda, que estás agotada, que no llegas a todo..., no dudes en contactar con ITAE para que te ayudemos a afrontar el estrés de la mejor manera para ti.

Cuéntanos,

  • ¿Alguna vez te ha pasado algo parecido a lo que le sucede a Carmen?
  • ¿Cómo lo afrontaste?

Para más información: CENTRO ITAE 
T 902 100 006 

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