miércoles, 11 de junio de 2014

ESTILOS PARENTALES



El entorno familiar es el contexto en el que adquirimos los primeros hábitos y conductas que nos acompañarán durante toda la vida. Las figuras parentales tienen un rol muy importante en nuestro desarrollo, y su estilo educativo marcará nuestro futuro.

Nos referimos a “estilos educativos“ o “estilos parentales” cuando hablamos de la forma de actuar que tienen nuestros padres (o figuras parentales) con nosotros a lo largo de nuestra infancia.

En los estudios de los estilos parentales, se ha podido observar su evolución a lo largo de la historia. Mientras que a mediados del siglo XX se reconocían las dimensiones educativas de “dominio/sumisión” y “control/rechazo”, a finales de los años setenta encontramos lo que se denominó “intentos de control” y “apoyo parental”. Los “intentos de control” se refieren a los intentos del progenitor por dirigir la conducta de su hijo según los deseos del adulto, y el “apoyo parental” se define como una actitud de los padres que permite al niño sentirse aceptado y cómodo en su presencia. Con el paso del tiempo, estas dos dimensiones se han diversificado, y actualmente los estilos parentales se definen en relación a cuatro dimensiones: el afecto, el grado de control, el grado de madurez y la comunicación. En función de estas cuatro dimensiones, podemos establecer diferentes estilos parentales, siempre teniendo en cuenta que pueden mezclarse y variar con el paso del tiempo y el desarrollo del niño. Por otro lado, también influye el sexo del hijo, su posición en el número de hermanos, etc. Y tampoco podemos obviar que las relaciones padre-hijo no son unidireccionales, sino que los hijos también influyen sobre el comportamiento de sus padres.

Veamos, pues, los tipos de conducta parental que encontramos hoy en día y las consecuencias que tienen sobre los hijos, según se ha podido comprobar en los estudios realizados.

  • Estilo democrático o autorizativo:
Este estilo parental se define por la presencia de afecto manifiesto, la presencia de sensibilidad ante las necesidades del niño (ser responsable hacia él), dar explicaciones, promover la comunicación, promocionar una conducta deseable, establecer límites y disciplina, y proporcionar un hogar con democracia.
Sus consecuencias sobre los hijos son:

Adquisición de competencia social

Capacidad de autocontrol
Motivación y elevada capacidad de logro
Iniciativa
Alta autoestima, con un concepto de si mismo realista
Alegría y espontaneidad
Responsabilidad
Capacidad de socialización y de empatía
Disminución en frecuencia e intensidad de los conflictos padre-hijo

  • Estilo autoritario
Se caracteriza por la presencia de normas minuciosas y rígidas, con recurrencia al castigo y pocas alabanzas, falta de responsabilidad paterna, falta de comunicación, afirmaciones de poder, y un hogar caracterizado por un clima autocrático (prevalece la decisión de los padres).
Sus consecuencias sobre los hijos son:
Baja autonomía y autoconfianza
Escasa competencia social
Tendencia a la agresividad y la impulsividad
Menor alegría y espontaneidad
Sentido moral poco desarrollado

  • Estilo indulgente o permisivo
Se define por la indiferencia de los padres ante las actitudes y conductas de sus hijos (tanto positivas como negativas), con excesiva permisividad, pasividad y evitación de la autoridad.
Sus consecuencias sobre los hijos son:
Baja competencia social
Escaso autocontrol y control
Baja motivación
Dificultad para respetar las normas y las personas
Baja autoestima, inseguridad
Debilidad en la propia identidad
Imagen negativa de si mismos
Falta de autorresponsabilidad
Bajos logros académicos

  • Estilo negligente
Caracterizado por la falta de implicación afectiva de los padres en los asuntos de sus hijos, falta de intervención educativa, ausencia, escasa motivación hacia los hijos.
Sus consecuencias sobre los hijos son:
Escasa competencia social
Bajo control de impulsos y de la agresividad
Escasa motivación y capacidad de esfuerzo
Inmadurez

Como hemos visto, el estilo democrático, basado en el afecto y la comunicación, a la vez que se establecen límites y normas, es el estilo parental que tiene mejores consecuencias en el desarrollo de los niños. Así pues, es importante que se conciencie a los padres para que sea este estilo el que prevalezca en el hogar.

Cuéntanos:
¿Tienes hijos? ¿Qué estilo parental predomina en vuestro hogar?
¿Qué estilo predominaba en tu casa durante tu infancia? ¿Has podido comprobar las consecuencias de crecer con ese estilo parental?

Para más información:
CENTRO ITAE
T 902 100 006
info@centreitae.com
http://www.centreitae.com

 

photo credit: SergioDJT via photopin cc

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