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lunes, 19 de octubre de 2015

ZZZ...Sueño e insomnio

Hoy vamos a hablar de algo que todos hacemos, no le damos importancia pero es tan importante como respirar y comer. Es imprescindible para la vida. Su calidad y cantidad afectan directamente a la salud del individuo. Efectivamente hablamos del Sueño.

El sueño es un estado fisiológico en el que el nivel de vigilancia está disminuido y el individuo reposa o descansa. En realidad, la fisiología del sueño es tan compleja como la de la vigilia en su regulación neurológica, endocrina, metabólica o cardiorrespiratoria.

Entre las funciones más destacadas del sueño podemos señalar las siguientes:

  • Restablecer almacenes de energía celular.
  • Restaurar la homeostasis de sistema nervioso central y del resto de los tejidos.
  • El sueño tiene un papel importante sobre los procesos de aprendizaje y memoria.
  • Durante el sueño se tratan asuntos emocionales reprimidos.

El sueño esta constituido por cuatro ciclos (1, 2, 3-4 y REM) que suele tener una duración de entre noventa y cien minutos. Estos ciclos se repiten entre cuatro o cinco ocasiones cada noche. Durante la primera mitad, pasamos más tiempo en sueño profundo, pero en la segunda predominan las fases 2 y REM.

Pero cuantas horas tenemos que dormir?

Las necesidades de sueño son muy variables según la edad y las circunstancias individuales, pero se habla de que:

  • Recién nacidos (0-3 meses): lo ideal es que duerman entre 14-17 horas cada día.
  • Bebés (4-11 meses): se recomienda que duerman entre 12-15 horas.
  • Niños pequeños (1-2): debe dormir entre 11 y 14 horas.
  • Niños en edad preescolar (3-5): entre 10-13 horas sería lo adecuado.
  • Niños en edad escolar (6-13): lo recomendable sería dormir entre 9 y 11 horas.
  • Adolescentes (14-17):  se debe dormir 10 horas.
  • Adultos más jóvenes (18 a 25): el rango de sueño es de 7 a 10 horas al día.
  • Adultos (26-64): lo ideal sería dormir entre 7 y 9 horas.
  • Adultos mayores (de 65 años): lo saludable es descansar entre 7-8 horas al día.


No dormir ocho horas cada noche no significa que usted esté poniendo su salud en riesgo. Las diversas personas tienen diferentes necesidades de sueño. Para algunas personas es suficiente 6 horas de sueño en la noche, mientras que otras sólo se sienten bien si duermen entre 10 y 11 horas. pero también es cierto que el estado de sueño puede sufrir alteraciones por motivos físicos o psíquicos, que ocasionen trastornos potencialmente graves. El Insomnio es uno de los trastornos más frecuentes de nuestra sociedad. Los expertos lo definen como la incapacidad para conciliar o mantener el sueño, incluyendo el despertar precoz y el sueño no reparador.

Los síntomas más comunes de las personas con insomnio son:
  • Que pase mucho tiempo acostado antes de poder dormirse
  • Que duerma solamente ratos cortos
  • Que pase despierto gran parte de la noche
  • Que sienta como si no hubiera dormido nada
  • Que se despierte demasiado temprano

Lo que provoca que:
  • Se sienta cansado o se quede dormido durante el día.
  • No se sienta renovado al despertar.

Las personas que sufren de insomnio algunas veces están pensando de forma vehemente en dormir. Pero cuanto más tratan de dormir, más frustrados y desilusionados se sienten y conciliar el sueño se vuelve más difícil. el insomnio se puede diferenciar en dos tipos, según la evolución:

  • Transitorio: Si se produce durante un corto periodo de tiempo de duración, menor de 1 mes.
  • Crónico: Si se prolonga más allá de un mes, pudiendo durar meses e incluso años.

Las causas del insomnio pueden ser de causa médica, psiquiátrica, circadiana, conductual o ambiental. Lo cierto es que es considerado mas un síntoma que un trastorno, aunque también se puede presentar como tal. Las causas principales son:

-- Los malos hábitos del sueño o del estilo de vida, como acostarse a una hora diferente cada noche, hacer siestas diurnas, trabajar turnos de noche, no hacer suficiente ejercicio, utilizar aparatos electrónicos (ver televisión, utilizar el ordenador o un dispositivo telefónico) en la cama.

-- El uso de algunos medicamentos y fármacos puede también afectar el sueño, como el consumo de alcohol, tabaco, cafeína, algunos medicamentos para el resfriado y píldoras para adelgazar. Ademas de acostumbrarse al uso de ciertos tipos de medicamentos para dormir.

-- Las cuestiones de salud mental, social y física pueden afectar los patrones de sueño, como:
  • Sentimientos de tristeza o de depresión (con frecuencia, el insomnio es el síntoma que hace que las personas con depresión busquen ayuda médica).
  • Estrés y ansiedad, ya sea de corta o de larga duración. Para algunas personas, el estrés causado por el insomnio dificulta incluso más la conciliación del sueño.
  • Trastorno bipolar.
  • Glándula tiroides hiperactiva.
  • Dolor o malestar físico.
  • Levantarse por la noche para ir al baño.

Como decíamos con anterioridad, en la mayoría de los casos, el insomnio es un síntoma de otro trastorno ya existente más que una enfermedad en sí misma; por lo tanto, a la hora de tratarlo, se debe actuar sobre la causa que lo origina, y no solo sobre los síntomas. Sin embargo, existe un tratamiento especifico, que consiste en 3 fases:

  • Cambio de conductas, regularemos la hora de acostarse y levantarse. Es frecuente que los insomnes duerman hasta tarde por la mañana, que duerman siestas durante el día, o que simplemente pasen más tiempo en la cama para compensar su déficit de sueño.
  • Cambio de pensamientos, la manera como la gente piensa sobre un problema concreto puede tanto aligerarlo como agravarlo.
  •  Reducción de la activación, reduciremos las actividades que interfieren en el sueño. El objetivo principal es asociar la cama, hora de acostarse y entorno del dormitorio con la sensación de relajación, somnolencia y sueño, en lugar de con la frustración, la actividad y el insomnio.

De modo resumido podríamos decir que dormimos para poder estar despiertos por el día y que, precisamente porque estamos despiertos y activos durante el día necesitamos dormir. El sueño es una necesidad básica del organismo y su satisfacción nos permite la supervivencia. Todo lo que pasa en el cuerpo humano guarda un equilibrio, y si falla este equilibrio el organismo tratará por todos los medios de volver a recuperarlo. Por eso si tienes problemas de insomnio no dudes en buscar ayuda.


CENTRE ITAE

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viernes, 18 de septiembre de 2015

UNIDAD DE PSICOCARDIOLOGÍA DEL CENTRO ITAE

En la actualidad cada vez se detectan más enfermedades cardiacas; el colesterol, el estrés y el tabaco, entre otros, son factores de riesgo cardiovascular que aumentan el riesgo de poder padecer en algún momento de la vida una cardiopatía.

Des de la Unidad de Psicocardiología del Centro ITAE, ayudamos a los pacientes a reducir los factores de riesgo cardiovascular mediante la intervención sobre los hábitos alimentarios, la actividad física y la gestión del estrés; con ello, ayudamos a las personas que han padecido una cardiopatía, a mejorar su calidad de vida y a disminuir las probabilidades de presentar otro posible episodio coronario. La intervención psicocardiológica ayuda al paciente a disminuir la ansiedad y el miedo hacia la muerte y brinda las herramientas necesarias para afrontar la situación con mayor fuerza y mejor estado de ánimo.

El pasado jueves 17 de Setiembre la Unidad de Psicocardiología del Centro ITAE, participó en colaboración con el Hospital de Vall d’Hebron en la jornada:” Consumo de oxígeno” realizada en el Hospital de Bellvitge

En la jornada se realizaron diferentes ponencias en el ámbito de la rehabilitación cardiológica. El Dr. Armengol, cardiólogo del Hospital de Vall d’Hebron, presentó los resultados obtenidos en el proyecto de rehabilitación psicocardiológica que dirige en colaboración con el Centro Itae, y en el que se destacó la mejora significativa de los niveles de ansiedad y depresión de los pacientes después del tratamiento grupal.


La Unidad de Psicocardiología del Centro ITAE participa en este proyecto realizando tratamiento terapéutico grupal a los pacientes post infarto, obteniendo resultados muy favorables, en los que se observa una mejoría significativa de los niveles de ansiedad y depresión de los pacientes después del tratamiento psicológico.



Si has tenido un infarto o tienes algún familiar con una cardiopatía, no dudes en contactar con la Unidad de Psicocardiología del Centro ITAE. Podemos ayudarte a abordar todas aquellas ansiedades y miedos derivados de la enfermedad.



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jueves, 11 de diciembre de 2014

TOC EN TIEMPOS DEL ÉBOLA

El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) es un tipo de trastorno de ansiedad del que ya se ha hablado en este blog. Para tenerlo presente, el TOC es una psicopatología que se caracteriza por la presencia de obsesiones (pensamientos, ideas, imágenes, etc.) que aparecen recurrentemente en la mente de quien lo sufre. Dichas obsesiones provocan gran malestar y ansiedad a quien la padece. Para librarse de este intenso malestar, que en algunas ocasiones puede interferir completamente en la vida del paciente, la persona se ve “obligada” a realizar algún ritual que alivie dicha tensión. 

Hay muchos tipos de TOC pero en estas líneas se recoge un tipo en concreto: el TOC de contaminación. Estos pacientes creen contaminarse tocando ciertas superficies y las obsesiones pueden ser muy variadas (creen haberse contagiado de alguna enfermedad, creen poder transmitirla, temen por su vida o la de sus seres queridos, etc.). Así mismo, los rituales también son infinitos. Hay tantos como pacientes de TOC: ducharse o lavarse las manos constantemente, llevar guantes para no tocar nada, no sentarse en sitios donde hayan estado otros, no utilizar baños o transportes públicos, no permitir que otros cocinen sus alimentos, etc.

Es fácil suponer que en un contexto como el que acabamos de sufrir hace unas semanas, en el que por primera vez en nuestra historia ha habido un caso de ébola tan “cercano”, los pacientes con esta dolencia hayan visto intensificadas sus obsesiones de manera desorbitada. Incluso pacientes que estaban estabilizados, al sentirse de nuevo “vulnerables” ante la posibilidad más o menos “real” de contaminación, han tenido que volver a trabajar para neutralizar el poder de las obsesiones y así lograr de nuevo una vida normalizada.

En estos casos, como en el resto de pacientes con esta psicopatología, además del tratamiento farmacológico, necesario en algunos casos, la intervención terapéutica idónea y prioritaria es la Exposición con Prevención de Respuesta. Os explicamos en qué consiste esta técnica narrando el caso de un paciente real, al que llamaremos Pablo, que volvió a consulta después de estar meses asintomático. Pablo explicaba que llevaba unas semanas muy estresado en el trabajo (éste también es un factor muy importante en la descompensación de la sintomatología) y que al ver la noticia en la televisión, en un principio, no le dio mayor importancia pero, poco a poco, empezó a creerse que podía contaminarse de ébola, aunque viviera a cientos de kilómetros de Madrid, y ahí empezó su infierno particular: estado de alerta generalizada, ansiedad física, insomnio, no podía concentrarse en el trabajo, y estaba muy irritable con su familia. Como es común en estos casos, el paciente admitía la irracionalidad de la situación, “pero no podía evitarla”. Para “anular la posibilidad de  contaminación”, diariamente el paciente estuvo llevando a cabo una serie de conductas “por seguridad” (rituales o compulsiones): no miraba las noticias relacionadas en la TV, no leía los periódicos, no permitía a nadie que le hablara del ébola, dejó de usar el metro, y evitaba la carretera que enlazaba su ciudad con el aeropuerto (por si llegaban personas infectadas de Madrid). 

La intervención en este caso se centró en exponerlo a ver todas las noticias relacionadas con el ébola, a usar el metro o conducir por la carretera que llevaba al aeropuerto, haciéndolo incluso caminar por las terminales de este aeropuerto. Así mismo, se realizó un trabajo en torno a las obsesiones, aprendiendo a “tolerarlas”, sin intentar evitarlas. Así éstas desaparecen más rápidamente. Actualmente, tras semanas de trabajo, Pablo vuelve a estar estabilizado, llevando a cabo una vida totalmente normalizada.

Hemos querido compartir este caso en nuestro blog porque es importante tener en cuenta que las psicopatologías pueden estar muy marcadas por la influencia genética, la personalidad, el ambiente donde hemos crecido, la educación recibida, etc. pero puntualmente también pueden verse perjudicadas por eventos puntuales de nuestro día a día, aunque no tengan que ver con la vida de la persona.


En cualquier caso, la mejor opción es recibir un tratamiento psicológico (y psiquiátrico si es necesario) a tiempo, llevado a cabo por profesionales especializados en este tipo de trastornos. 

Para mas información:
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photo credit: Benjamin Bustamante via photopin cc

miércoles, 3 de diciembre de 2014

AUTOESTIMA


Aunque todos intuimos lo que es ¿podría darnos una definición de la autoestima?

Refleja la opinión que tenemos de nosotros mismos, y el valor que nos concedemos como personas. La autoestima es el grado de amor o estima que sientes hacia ti mismo. Ésta se va construyendo a lo largo de toda la vida, desde la infancia hasta la edad adulta, y supone un sello que nos acompaña toda la vida.

La percepción que tenemos sobre nosotros mismos en la edad adulta está profundamente marcada por las experiencias tempranas.

            A menudo nos encontramos con personas que no se sienten válidas y en realidad son muy competentes. Al revisar esas vidas con frecuencia encontramos una educación que valora más los fracasos que los éxitos; se trata de personas que han crecido bajo la crítica.  Esto  paraliza y bloquea y conlleva la pérdida de oportunidades profesionales y personales.

¿Cómo puedo medir el nivel que yo tengo?

Una forma sencilla sería analizar tu estilo de comunicación:

El estilo de comunicación conocido como asertivo es indicador de un adecuado nivel de autoestima.
Se trata de que analices si te comunicas expresando lo que sientes y lo que piensas. Si  respetas tus derechos pero también respetas los derechos de los demás. O si por el contrario, das preferencia a los demás a costa de tu bienestar.  Mira si te sientes segura/o, capaz de tomar decisiones. Si esto falla tu autoestima no te esta permitiendo llevar la vida a la que puedes aspirar   

¿Y cuales son los estilos de comunicación que indican que tenemos una mala autoestima?

Podríamos definir 2 estilos diferentes: el estilo de comunicación pasivo o inseguro y el agresivo. El primero antepone las necesidades de los demás a las suyas propias sin tener en cuenta sus derechos y necesidades mientras que el segundo impone su opinión sin tener en cuenta las necesidades de los otros (ambos estilos reflejan baja autoestima). Son personas que no se respetan ni a sí mismos ni a los demás, pierden oportunidades, se hieren, se sienten solas, tensas y sin control. Emociones como la ira, la ansiedad y la tristeza son frecuentes en ellos.

Esto de la asertividad tiene mucha miga

Si. Es natural que la gente se frustre y se deprima si atiende a las necesidades externas en vez de a las suyas propias, si actúa en función de lo que los demás esperan y no de lo que ellos mismos sienten.

            Y es que nadie es capaz de querer y respetar a los demás si previamente no lo hace consigo mismo.


Realmente ¿la ansiedad o depresión pueden ser debidas a una baja autoestima?

            En muchos casos si. Tener una baja autoestima hace que no nos sintamos bien con nosotros mismos y esto nos hace vulnerables a experimentar sentimientos de ansiedad y un bajo estado de ánimo. Es un factor negativo añadido a la hora de que se desencadenen alguno de estos trastornos. Una sana autoestima es incompatible con la ansiedad o tristeza a no ser que algún hecho externo (muerte de algún ser querido, una situación laboral complicada, rupturas sentimentales, etc) los desencadene. Y si éstos suceden una buena autoestima va a contribuir a que podamos afrontarlos con mayor capacidad y temple.

Consecuencias Emocionales del que no aplica sus derechos: Ansiedad, Depresión, Frustración, Ira.

¿En qué otros aspectos pueden manifestarse negativamente.?

            El que más sufre es la propia persona, pero también influye negativamente en todo su entorno. A nivel familiar se puede establecer una comunicación negativa tanto con la pareja como con los hijos, que fomente la separación en vez de la unión familiar.  Y a nivel social se pueden deteriorar las relaciones con amigos por no atreverte a expresar lo que sientes o hacerlo de un modo agresivo.

¿Y en el trabajo?

En el trabajo puede haber dificultades a la hora de defender una postura, liderar de forma eficaz o resolver algún conflicto con un compañero, no confiar en uno mismo a la hora de aspirar a mejoras laborales etc.

Como se puede ver tanto la relación que establecemos con nosotros mismos y con nuestro entorno, con una baja autoestima, puede tener consecuencias muy negativas limitándonos enormemente y haciendo que perdamos oportunidades que podemos estar capacitados para llevar a cabo.


TABLA DERECHOS Y RESPONSABILIDADES


Volviendo a la autoestima; ¿puedo modificarla a estas alturas, a pesar de mi edad?

Por supuesto. No importa tanto la edad como el que se tome consciencia de que se puede vivir mejor y más feliz. Existen herramientas eficaces para ello con independencia de la edad.

            Todos podemos aprender a ser asertivos, a querernos y respetarnos para estar bien tanto con nosotros mismos como con nuestro entorno.

¿Cual sería el método para cambiar?

Realizamos un estudio personalizado, delimitamos los objetivos que queremos alcanzar,  detectamos el estilo de comunicación y proporcionamos las herramientas necesarias para realizar el cambio necesario (ser asertivo, realista, seguro, capaz de decidir en función de mis necesidades etc.).

Entender porqué se está actuando de determinada manera y tomar conciencia para empezar a introducir cambios. Se trata de dar las herramientas necesarias para llevar a la práctica cambios en nuestro comportamiento (distinta forma de realizar críticas, de pedir algo, de negarse sin sentimiento de culpa, etc.) . Cada cambio incita nuevos cambios, nuevos progresos que generan una gran satisfacción a la persona. Las habilidades aprendidas se interiorizan y te acompañan toda la vida  

Para terminar, ¿qué podemos hacer si vemos que nuestra calidad de vida o nuestras acciones están muy condicionadas por una baja autoestima?

Si tienes el privilegio de darte cuenta apuesta por ti, busca un psicólogo realmente especialista y empieza a trabajar, porque seguro que conseguirás cambios que te producirán una gran satisfacción tanto a ti como a tu entorno.
               
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viernes, 21 de noviembre de 2014

Psicocardiología



En la actualidad, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en todo el mundo, según la OMS se calcula que en 2008 murieron por esta causa 17,3 millones de personas, lo cual representa un 30% de todas las muertes registradas en el mundo.

La mayoría de las enfermedades cardiovasculares pueden prevenirse actuando sobre los factores de riesgo, como el consumo de tabaco, las dietas malsanas y la obesidad, la inactividad física, la hipertensión arterial, la diabetes y la ansiedad y el estrés.

A partir de un episodio cardiaco, se produce en la persona afectada, un cambio psicológico, físico y social. Los cambios de rutinas y hábitos van a formar parte de la nueva vida con una enfermedad coronaria.

Episodios de ansiedad y diferentes grados de depresión pueden ser frecuentes después de un evento cardiaco. Las relaciones familiares se pueden ver deterioradas o presentar conflictos, debido a la nueva situación y aceptación propia y familiar de la enfermedad.

Tanto la ansiedad como la depresión se manifiestan en las personas con algún evento cardiaco a través de pensamientos negativos de miedo y/o culpa, recurrentes entorno al episodio cardiaco y las posibles consecuencias que pueden aparecer en la vida futura.

Las personas con altos niveles de ansiedad y depresión después del episodio cardiaco, tienen mayores dificultades para reintegrarse a sus actividades diarias laborales y sociales normales. Asimismo la actividad sexual también se puede ver afectada por el impacto psicológico del evento cardiaco.

Por estos motivos cada vez en más centros hospitalarios se trabaja la rehabilitación cardiaca des de un punto de vista multidisciplinar, con un tratamiento médico, una rehabilitación física y psicológica, para mejorar así el pronóstico de recuperación de las personas con un evento cardiaco y mejorar su bienestar y su calidad de vida.

La intervención psicocardiológica ayuda al paciente a disminuir la ansiedad y miedo hacia la muerte y brinda las herramientas necesarias para afrontar la situación con mayor fuerza y mejor estado de ánimo. Poder comprender lo que le está pasando y aprender nuevos hábitos más saludables ayuda a la persona a mejorar su calidad de vida y disminuir las probabilidades de otro posible episodio coronario.
Des de ITAE presentamos un tratamiento para las persones que han sufrido algún episodio cardiaco para poder abordar des de la perspectiva psicológica todas aquellas ansiedades y miedos derivados de la enfermedad.

¿Qué beneficios tendrás?
• Conseguirás relajarte.
• Conseguirás detectar las situaciones estresantes y reducir la sensación de malestar.
• Conseguirás tener hábitos más saludables.
• Podrás afrontar de forma menos ansiosa las diferentes preocupaciones hacia la enfermedad.
• Gestionarás mejor las propias emociones y podrás comunicarte de forma adecuada.

Nuestro objetivo es que las personas con un evento cardiaco puedan aprender a afrontar el día a día de forma diferente y menos estresante y así poder convivir con la enfermedad.

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miércoles, 12 de noviembre de 2014

Nuevo país – ¿nueva suerte? – los riesgos de la migración



La actualidad nos presenta un panorama donde la globalización y la demanda del mercado laboral han introducido un nuevo factor que muchos individuos se plantean como una posibilidad muy atractiva: la migración.
En todo caso, el fenómeno de la migración afecta la estabilidad emocional y la identidad del individuo. Esto no solamente es aplicable a la generación que realiza el cambio, sino que también es extensible a sus hijos y nietos,  y a sus padres, que se ven directamente o indirectamente implicados en este proceso. Desde una perspectiva psicológica vemos la  migración como un proceso de adaptación que incluye cambio y duelo. De duelo, por las pérdidas que representa y de cambio, porque quien emigra tendrá que incorporar a su mochila infinidad de novedades vinculantes (culturales, sociales, laborales, geográficas, etc.). De hecho, la pérdida del ambiente no humano y de los objetos materiales es tan importante como la pérdida de la presencia de las personas queridas: lugares conocidos, sueños, olores, colores, sabores, códigos compartidos, idioma, cultura, mitos…
Entre estos emigrantes encontraremos aquellos quién, por su estructura mental, serán capaces de tolerar el sufrimiento de este duelo por el cambio, y elaborarlo hasta donde esto sea posible. Es decir que el cambio y el duelo resulten más llevaderos depende mucho de las circunstancias y de cuando la migración se realize en buenas condiciones para la persona; estas buenas condiciones implican que ésta se encuentre con un entorno que la apoya en todos los ámbitos de vida (encontrar trabajo, vivienda, red social...).

Pero también son muchos los que no podrán adaptarse fácilmente, o sólo en parte. El impacto de adaptarse a una cultura y ambiente nuevos puede hacer que los inmigrantes se sientan aislados y solos – aun cuando puedan vivir con familiares, amigos o gente nueva. A menudo no es tan fácil integrarse y relacionarse en las nuevas circunstancias. En ese caso la adaptación no tiene éxito y eso pone en peligro la salud mental de la persona desplazada, surgen diferentes problemas como melancolía, nostalgia insoportable, cuadros de depresión o ansiedad, enfermedades corporales y adicciones, entre otros.
Etapas del proceso migratorio
Hay diferentes modelos que describen ese proceso. Describiremos cuatro etapas que no todo el mundo  vive  en su totalidad pero que muchas personas describen más o menos con los mismos fenómenos: la etapa de "luna de miel", la etapa "depresiva", la etapa de "adaptación" y la etapa de rechazo de la cultura original (según Geert Hofstede).
En la primera etapa las expectativas son muy elevadas y la energía y la motivación al cambio también – luna de miel -, con la intención de mejorar las condiciones de vida, el éxito. Cuando éstas no se cumplen son fuente de  frustración y resentimiento. La segunda etapa llamada de “crisis” es una etapa depresiva que lleva incorporados varios factores: la adaptación idiomática que implica un cambio de identidad entre otras cosas, aceptar y/o desprenderse de ciertos usos del país de origen… la disminución de la imagen de sí mismo reflejada en el espejo colectivo es muy importante para el individuo. Esto ha sido señalado en la literatura como "disminución del nombre", a lo cual hay que agregar el concepto de "inestabilidad del status". Todos estos son elementos que contribuyen a la aparición de etapa de depresión reactiva. La tercera etapa se llama “adaptación lenta” en la que ponemos nuestras experiencias bajo la luz de la realidad. Descubrimos malentendidos interculturales, aceptamos paso a paso las diferencias entre las culturas – depende mucho de la cercanía entre nuestra cultura de origen y la diversidad con la cultura nueva. Esa fase pasa muchas veces casi “oculta” y muy lentamente, nos sentimos menos aislados, conocemos las costumbres del contexto y ya hemos establecido una red social. La cuarta etapa de "estabilización", significa que la vida “funciona” más o menos en las dos culturas, disfrutamos del cambio – lo podemos notar por ejemplo cuando somos capaces de ver que algo suena mal en el nuevo idioma o compartimos las costumbres del país al que hemos emigrado.
Factores que ayudan
§         El trabajo ayuda a estabilizar la autoestima
§         Una familia de origen estable y darse en cuenta de que la situación nueva tiene diferentes impactos para todos los miembros de la familia (respecto al trabajo, al papel de padres, el proceso de adaptación de los hijos, que necesitan mas apoyo que en su país de origen, etc.)
§         Contacto con grupos de emigrantes para prevenir el aislamiento y tener apoyo en diferentes cuestiones del día a día
§         Participar en los eventos culturales, invitaciones o propuestas para pasar el tiempo libre y encontrar nuevas amistades (cultura, deporte, bailar, música...)
§         Organizar bien los contactos con la familia y los amigos en el país de origen (a través del uso de todas herramientas de comunicación y también (en) planificar a largo plazo viajes y visitas
§         Tener curiosidad en el aprendizaje de las diferencias culturales


Síntomas ó dificultades en las que podría ser útil pedir ayuda profesional:
§         Sintomatología depresiva (sentirse triste, falta energía para hacer algo, insomnio...) unida al estrés crónico (prolongado y intenso)
§         Ansiedad (preocupaciones sobre la situación en el nuevo lugar pero también allí en el lugar de origen, la familia, miedo salir la casa, a participar en algún tipo de evento cultural/deportivo...)
§         Sufrir mucho el duelo por la familia, la situación de económica, la lengua, la cultura, el país (naturaleza, tiempo...)
§         Síntomas psicosomáticos (dolores musculares, cefaleas, molestias gástricas, etc.)
§         conductas regresivas en los niños así como conductas de dependencia y comportamiento sumiso, conductas de queja y protesta infantil ante situaciones de frustración y dolor. Los adultos tienen que entender estas conductas como reacción a una fuerte presión, tensión y estrés ambiental.

 
 
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