miércoles, 4 de noviembre de 2015

El Síndrome de Cenicienta y los problemas de ser una princesa desvalida

Si escuchamos ''Bibidi Babidi Bu'' lo primero que nos vienen a la cabeza es la hada madrina ayudando a la desvalida Cenicienta de la adaptación que hizo Walt Disney, lo cierto es que existen miles de adaptaciones y versiones del cuento, quizás las mas famosas son la de Perrault o los hermanos Grimm. Pero lo cierto, es que en el 1981 Collete Downing en su obra "The Cinderella Complex: Women's Hidden Fear of Independence " describió un síndrome con el nombre de esta princesa de cuento.
¿En que consiste el Síndrome de Cenicienta? Este Síndrome describe a mujeres que se sienten totalmente dependientes de los hombres tanto emocional como económicamente. Además, el complejo se caracteriza por la idealización de una imagen mental masculina, un "príncipe azul", que les genera una gran frustración al ser totalmente intolerantes ante cualquier defecto de su pareja. No es considerado una patología psiquiátrica, pero si un complejo que puede provocar problemas de relación.
Pero, ¿Por que Cenicienta? Es cierto que casi todas las princesas de cuento presentan mujeres muy poco independientes, pero cenicienta es la que expresa mejor la idea de que la feminidad debe poseer inocencia, belleza y resignación, pero de ningún modo independencia. No olvidemos que en el cuento de Cenicienta, ella es incapaz de alterar su condición de sirvienta sin la intervención de un hada madrina y desde luego, sin la figura masculina representada por el apuesto Príncipe Azul. Es la figura típica de la dama en apuros. Dicho de otra manera, Cenicienta es el resumen de la mujer que solo puede cambiar el curso de su vida mediante el establecimiento de una relación con un hombre; de otra manera, será esclava por siempre jamás.
Es decir, el síndrome de Cenicienta se caracteriza por dos grandes pilares:
  1. Dependencia emocional, se define como un patrón persistente de necesidades emocionales insatisfechas que se intentan cubrir de una forma desadaptativa con otras personas. Es una necesidad afectiva extrema que una persona siente hacia otra. Se caracterizan por:
  • Relaciones basadas en la sumisión y la subordinación. Son relaciones desequilibradas.
  • Existe una necesidad excesiva del otro, lo que se traduce como un deseo irrefrenable de acceso constante a él.
  • Si la persona amada no está disponible o si no se obtiene de ella las manifestaciones de afecto deseadas se produce un sufrimiento.
  • Necesidad de la aprobación de la pareja y preocupación excesiva por agradarle. Asumiendo el sistema de creencias de la pareja, por encima del propio.
  • Suelen aparecer altos niveles de preocupación y comportamientos vigilantes y controladores por miedo a perder a la pareja.
  • Pánico a la ruptura.
  1. Idealización de la figura masculina, es la exageración en positivo de las virtudes del sexo masculino, quitándose a si mismos valor para otorgarle al otro el poder de la “perfección. Una persona que idealiza a otra, suele sentirse inferior. Se suele pensar que la pareja (el príncipe azul) la salvará de cualquier cosa y estará por ella todo el tiempo. La mayoría de estas mujeres creció con la idea de llegar a tener a un hombre perfecto para ellas. Muchas evitan relacionarse con hombres porque ninguno cubre sus expectativas y exigencias.
Las causas del Complejo de Cenicienta puede resumirse en que algunas mujeres, por crianza, presiones familiares o sociales, cultivan el deseo desmedido e inconsciente de ser cuidadas. Este deseo procede del miedo a la independencia. Otro factor al que se apunta es la baja autoestima.
Todo esto provoca unas consecuencias, principalmente problemas de pareja y conyugales, puesto que una mujer en exceso dependiente de su compañero de vida resulta asfixiante. Uno necesita sentir que es capaz de responder por sí mismo al momento de que el cónyuge haga falta y es un hecho que se pueden alcanzar muchas metas por uno mismo sin necesidad del otro.
Ante una relación marcada por el síndrome de cenicienta, se aconseja:
  • Potencia la autonomía
  • No dejar de lado las amistades
  • Aceptar que el amor es libertad y aceptación del otro
  • Busca motivaciones y actividades externas
  • Aprender a tomas tus propias decisiones.
No estamos diciendo que se deba tratar a la mujer sin delicadeza, ya que en el fondo si que hay una princesa dentro de cada una, pero una mujer debe ser segura de sí misma, y desarrollar la capacidad de cumplir sus metas, ser feliz y económicamente independiente. No le hace falta ningún príncipe azul que le salve.
¿Crees que padeces el Síndrome de Cenicienta? ¿Te sientes Dependiente Emocional de tu pareja? ¿Crees que tu pareja es dependiente de ti?

CENTRE ITAE

Via Augusta, 291 baixos
08017, Barcelona 93.206.51.51
www.centreitae.com
info@centreitae.com


martes, 27 de octubre de 2015

Celos, aroma de desconfianza

El amor es una de las emociones mas bonitas y mas complejas del ser humano, pero esconde un lado oscuro, otro sentimiento implicado que puede llegar a ser el veneno perfecto para cualquier relación. Estamos hablando de los Celos, que los entendemos como el sentimiento de miedo a perder lo amado, que ha diferencia de la envidia, que es el deseo de lo que el otro tiene, para tener celos se debe tener el amor del otro y temer perderlo. Hasta este punto podemos decir que es normal padecer en algún momento este sentimiento, lo que no quiere decir que sea sano padecerlo, es decir, que sea natural no quiere decir que sea beneficioso para el individuo o su pareja. Quien siente celos prefiere que su pareja permanezca con el/ella y no desea que tenga una relación demasiado íntima con nadie más. Esto a veces puede causar algunos problemas en la pareja pero no son demasiado serios ni producen un malestar intenso a ninguno de los miembros de la pareja.

Pero como todos los sentimientos humanos los celos en exceso pueden ser problemáticos, esto es a lo que se le llama Celos Patológicos o Celotipia, que no es otra cosa que cuando los celos que se sienten hacia la pareja se convierten en una obsesión que destruye completamente el bienestar del individuo que lo padece, el de su pareja y el de su entorno familiar y social. Así, la persona celotípica no puede permanecer en paz y armonía con su pareja por mucho tiempo, pues todos sus actos y acciones están dominados por los celos y la inseguridad que siente. Se caracteriza por:

  • Ansiedad y preocupación constante por la pareja y sus acciones.
  • Sentimientos de abandono constantes.
  • Sospechas constantes de ser víctima de un engaño amoroso.
  • Necesidad de estar junto a la pareja todo el tiempo
  • Actitudes paranoicas con la pareja.
  • Aislamiento del grupo familiar y social.
  • Baja autoestima y sentimientos de inseguridad

Los celos cuando superan una dosis razonable, destruyen la pareja. Por ejemplo, es razonable que nos podamos sentir celosos cuando una persona de nuestro mismo sexo habla regularmente con nuestra pareja. Pero a la larga los celos pueden llegar a destruir la relación: la amenaza constante, sentir que se está observando cada comportamiento, hará, tarde o temprano, que la pareja cambie su forma de comportarse, que se destruya la posibilidad de diálogo y, finalmente, el miedo a perder al otro acaba llevando la relación a su fin.


Los celos patológicos pueden ser provocados por cuatro grandes causas:

  1. Falta de confianza en uno mismo: las personas inseguras muchas veces no se sienten merecedoras del amor de su pareja y esto les lleva a desconfiar de la sinceridad y cariño del otro.
  2. Experiencias familiares: Es probable que una persona que haya presenciado escenas de celos en sus padres tenga más predisposición a ser celoso que otra cuyos padres se sentían seguros el uno del otro.
  3. Experiencias vividas: las personas que han sido traicionadas alguna vez por alguien en quien confiaban es más probable que posteriormente desarrollen una personalidad celosa.
  4. Trastornos psicológicos: las personalidades paranoides, narcisistas e histriónicas tienen una gran tendencia a desconfiar continuamente de los demás.

La ayuda de un profesional de la salud mental se hace indispensable, puesto que las consecuencias pueden resultar muy negativas para la pareja. Por medio de la psicoterapia, la persona puede sacar a la luz los orígenes más profundos de su actitud celosa y posesiva. Controlar los celos no es una labor imposible, pero cada uno debe poner de su parte para mejorar poco a poco la relación.


Para la mejora de la relación de pareja se debe contribuir acudiendo puntualmente a las citas y tratándose tal cual sugiere el especialista. La buena salud emocional y la comunicación en pareja son las bases fundamentales para despejar un panorama devastado por los celos. Juntos podrán salir adelante, dedicando tiempo y amor para construir un nuevo camino.
Lo cierto es que no podemos olvidar es que si no hay confianza no hay nada… El amor que es el sentimiento más hermoso que podamos experimentar, tiene un peldaño tan delicado y tan frágil que debemos cuidar y conservar, ese peldaño se llama CONFIANZA.

¿Te consideras celoso/a? ¿Tienes problemas con tu pareja por el tema de los celos? ¿Tienes miedo a perderle/la? ¿Crees que necesitas ayuda?

lunes, 19 de octubre de 2015

ZZZ...Sueño e insomnio

Hoy vamos a hablar de algo que todos hacemos, no le damos importancia pero es tan importante como respirar y comer. Es imprescindible para la vida. Su calidad y cantidad afectan directamente a la salud del individuo. Efectivamente hablamos del Sueño.

El sueño es un estado fisiológico en el que el nivel de vigilancia está disminuido y el individuo reposa o descansa. En realidad, la fisiología del sueño es tan compleja como la de la vigilia en su regulación neurológica, endocrina, metabólica o cardiorrespiratoria.

Entre las funciones más destacadas del sueño podemos señalar las siguientes:

  • Restablecer almacenes de energía celular.
  • Restaurar la homeostasis de sistema nervioso central y del resto de los tejidos.
  • El sueño tiene un papel importante sobre los procesos de aprendizaje y memoria.
  • Durante el sueño se tratan asuntos emocionales reprimidos.

El sueño esta constituido por cuatro ciclos (1, 2, 3-4 y REM) que suele tener una duración de entre noventa y cien minutos. Estos ciclos se repiten entre cuatro o cinco ocasiones cada noche. Durante la primera mitad, pasamos más tiempo en sueño profundo, pero en la segunda predominan las fases 2 y REM.

Pero cuantas horas tenemos que dormir?

Las necesidades de sueño son muy variables según la edad y las circunstancias individuales, pero se habla de que:

  • Recién nacidos (0-3 meses): lo ideal es que duerman entre 14-17 horas cada día.
  • Bebés (4-11 meses): se recomienda que duerman entre 12-15 horas.
  • Niños pequeños (1-2): debe dormir entre 11 y 14 horas.
  • Niños en edad preescolar (3-5): entre 10-13 horas sería lo adecuado.
  • Niños en edad escolar (6-13): lo recomendable sería dormir entre 9 y 11 horas.
  • Adolescentes (14-17):  se debe dormir 10 horas.
  • Adultos más jóvenes (18 a 25): el rango de sueño es de 7 a 10 horas al día.
  • Adultos (26-64): lo ideal sería dormir entre 7 y 9 horas.
  • Adultos mayores (de 65 años): lo saludable es descansar entre 7-8 horas al día.


No dormir ocho horas cada noche no significa que usted esté poniendo su salud en riesgo. Las diversas personas tienen diferentes necesidades de sueño. Para algunas personas es suficiente 6 horas de sueño en la noche, mientras que otras sólo se sienten bien si duermen entre 10 y 11 horas. pero también es cierto que el estado de sueño puede sufrir alteraciones por motivos físicos o psíquicos, que ocasionen trastornos potencialmente graves. El Insomnio es uno de los trastornos más frecuentes de nuestra sociedad. Los expertos lo definen como la incapacidad para conciliar o mantener el sueño, incluyendo el despertar precoz y el sueño no reparador.

Los síntomas más comunes de las personas con insomnio son:
  • Que pase mucho tiempo acostado antes de poder dormirse
  • Que duerma solamente ratos cortos
  • Que pase despierto gran parte de la noche
  • Que sienta como si no hubiera dormido nada
  • Que se despierte demasiado temprano

Lo que provoca que:
  • Se sienta cansado o se quede dormido durante el día.
  • No se sienta renovado al despertar.

Las personas que sufren de insomnio algunas veces están pensando de forma vehemente en dormir. Pero cuanto más tratan de dormir, más frustrados y desilusionados se sienten y conciliar el sueño se vuelve más difícil. el insomnio se puede diferenciar en dos tipos, según la evolución:

  • Transitorio: Si se produce durante un corto periodo de tiempo de duración, menor de 1 mes.
  • Crónico: Si se prolonga más allá de un mes, pudiendo durar meses e incluso años.

Las causas del insomnio pueden ser de causa médica, psiquiátrica, circadiana, conductual o ambiental. Lo cierto es que es considerado mas un síntoma que un trastorno, aunque también se puede presentar como tal. Las causas principales son:

-- Los malos hábitos del sueño o del estilo de vida, como acostarse a una hora diferente cada noche, hacer siestas diurnas, trabajar turnos de noche, no hacer suficiente ejercicio, utilizar aparatos electrónicos (ver televisión, utilizar el ordenador o un dispositivo telefónico) en la cama.

-- El uso de algunos medicamentos y fármacos puede también afectar el sueño, como el consumo de alcohol, tabaco, cafeína, algunos medicamentos para el resfriado y píldoras para adelgazar. Ademas de acostumbrarse al uso de ciertos tipos de medicamentos para dormir.

-- Las cuestiones de salud mental, social y física pueden afectar los patrones de sueño, como:
  • Sentimientos de tristeza o de depresión (con frecuencia, el insomnio es el síntoma que hace que las personas con depresión busquen ayuda médica).
  • Estrés y ansiedad, ya sea de corta o de larga duración. Para algunas personas, el estrés causado por el insomnio dificulta incluso más la conciliación del sueño.
  • Trastorno bipolar.
  • Glándula tiroides hiperactiva.
  • Dolor o malestar físico.
  • Levantarse por la noche para ir al baño.

Como decíamos con anterioridad, en la mayoría de los casos, el insomnio es un síntoma de otro trastorno ya existente más que una enfermedad en sí misma; por lo tanto, a la hora de tratarlo, se debe actuar sobre la causa que lo origina, y no solo sobre los síntomas. Sin embargo, existe un tratamiento especifico, que consiste en 3 fases:

  • Cambio de conductas, regularemos la hora de acostarse y levantarse. Es frecuente que los insomnes duerman hasta tarde por la mañana, que duerman siestas durante el día, o que simplemente pasen más tiempo en la cama para compensar su déficit de sueño.
  • Cambio de pensamientos, la manera como la gente piensa sobre un problema concreto puede tanto aligerarlo como agravarlo.
  •  Reducción de la activación, reduciremos las actividades que interfieren en el sueño. El objetivo principal es asociar la cama, hora de acostarse y entorno del dormitorio con la sensación de relajación, somnolencia y sueño, en lugar de con la frustración, la actividad y el insomnio.

De modo resumido podríamos decir que dormimos para poder estar despiertos por el día y que, precisamente porque estamos despiertos y activos durante el día necesitamos dormir. El sueño es una necesidad básica del organismo y su satisfacción nos permite la supervivencia. Todo lo que pasa en el cuerpo humano guarda un equilibrio, y si falla este equilibrio el organismo tratará por todos los medios de volver a recuperarlo. Por eso si tienes problemas de insomnio no dudes en buscar ayuda.


CENTRE ITAE

Via Augusta, 291 baixos
08017, Barcelona 93.206.51.51
www.centreitae.com
info@centreitae.com