Mostrando entradas con la etiqueta adicción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta adicción. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de agosto de 2011

LA INFLUENCIA DE LA TELEVISIÓN EN LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA

La televisión se ha convertido en uno de los pasatiempos más importantes y de mayor influencia en la vida de los niños y adolescentes. Los niños y jóvenes almacenan todo tipo de información que reciben, sean de la escuela, de sus padres, de un cuento... y por supuesto, de la televisión. Por esa razón, el hábito de ver la tele todos los días esta despertando una gran preocupación por parte de muchísimos padres sobre la calidad de los contenidos que están siendo asimilados por sus hijos. La televisión es una fuente efectiva para la formación de actitudes, adquisición de habilidades y la formación del comportamiento del niño. Es un medio de socialización. Los niños ven la tele para distraerse, reducir las tensiones, y obtener información. Puede entretener, informar, y acompañar a los niños, pero también puede influenciarles de manera indeseable:

-En primer lugar, el tiempo que el niño o adolescente pasa delante de la televisión, es tiempo que le resta a actividades importantes para su desarrollo, como por ejemplo la lectura, las tareas escolares, el juego, la interacción con la familia, y el desarrollo social.

-En segundo lugar, están bajo la influencia de miles de anuncios comerciales, muchos de los cuales son de bebidas alcohólicas, comidas malsanas, comidas de preparación rápida, o juguetes.

-En tercer lugar, los niños pueden aprender cosas inapropiadas o incorrectas, ya que no saben diferenciar entre la fantasía presentada en la televisión y la realidad. Así mismo, temas como la violencia, la sexualidad, los estereotipos de raza y de género, el abuso de drogas y el alcohol son temas comunes en los programas de televisión, que los jóvenes pueden asumir como algo normal, seguro y aceptable.

Este último factor es de los más preocupantes, ya que se ha planteado que la televisión, al mostrar las duras realidades de la vida a los niños de manera tan explícita, ha modificado la naturaleza de la infancia, ya que los niños están más “acostumbrados” a temas inadecuados para su edad. Por otra parte, los medios de comunicación llevan a los hogares ideas y percepciones, las cuales, con frecuencia, riñen con los valores paternos. Uno de los temas más debatidos en cuanto a los contenidos de la televisión es la violencia, ya que se ha demostrado que estimula la conducta agresiva de los niños. Tanto en programas para adultos, como en programas infantiles, el niño puede ver asesinatos, guerras, puñetazos, patadas, etc. Los niños que ven violencia en la pantalla muestran comportamientos más agresivos sin importar su localización geográfica, su sexo, su nivel socioeconómico o si tienen problemas emocionales. Este efecto es interdependiente, es decir, los niños agresivos tienden a elegir programas violentos y aquellos que ven estos programas, son más agresivos. La televisión fomenta la conducta agresiva de dos modos:

1. Mediante imitación: La imitación es el primer mecanismo de aprendizaje que tienen los niños y éstos NO son especialmente selectivos en lo que imitan, y lo hacen tanto con modelos reales como con personas en la televisión o dibujos animados.

2. Mediante aceptación: El niño, después de observar episodios violentos, puede que no actúe violentamente pero esto no significa que no haya aprendido una solución agresiva.


Por todo lo expuesto parece importante que padres y cuidadores tengan en cuenta las siguientes pautas, para intentar minimizar en la medida de lo posible los efectos negativos de un mal uso de la televisión:

• Mirar los programas con los niños.

• Escoger programas apropiados para el nivel de desarrollo del niño o adolescente.

• Poner límites a la cantidad de tiempo que pasan ante la televisión (a diario y por semana).

• Apagar la televisión durante las horas de las comidas y del tiempo de estudio.

• Apagar los programas que no les parezcan apropiados para el niño.

• Evitar programas que contengan una carga de violencia innecesaria para el niño.

• Grabar programas educativos que se puedan ver en cualquier momento.

• Estimular conversaciones al respecto de lo que están viendo en la televisión, aprovechando para reforzar comportamientos positivos que aparezcan, como la cooperación, la amistad, o la solidaridad; relacionándolos con los valores familiares, explicando las verdaderas consecuencias de la violencia, y discutiendo el papel de la publicidad.

Como padre, madre o cuidador, ¿Te has planteado este tema con tus hijos? ¿Te has parado a contar cuántas horas a la semana ven tus hijos la televisión a la semana? ¿Sabes qué clase de programación ven? ¿Comentas con ellos los contenidos? ¿Sabes qué opinan ellos al respecto?

Los padres y cuidadores deberían tener en cuenta estas pautas para no hacer un uso abusivo de la televisión ya que, si se utiliza correctamente, la televisión puede ser un gran aliado educativo para nuestros hijos.

 
Para más información:
CENTRO ITAE
T 902 100 006
W www.centreitae.com
E info@centreitae.com